Actividades en Diciembre

Adjunto el cartel de la nueva idea que tenemos, de que la gente vaya a apreciar la naturaleza de este lugar tan precioso y si le parece, recoge mandarinas propias. Y más abajo, anunciamos el primer taller de la sostenibilidad que hacemos en Senda Silvestre (cartell en valencià).Recógelo Tú Clemenvillas Senda Silvestre 2017
Ens fa molta il·lusió començar amb una sèrie de tallers del tema de la sostenibilitat, en aquest cas, de bioconstrucció tradicional. Benvingudes i benvinguts!

TallerMurPedraCartell2Des2017Final

Nuestro Compromiso: Bajo Impacto

[English below: Our Low-Impact Pledge] Aprovechamos esta oportunidad, de estar esperando que nuestros cítricos, plenos de mandarinas, se pongan listos para coger, para exponer nuestro compromiso al medio ambiente. L@s lectores de este blog ya sabéis que es un proyecto que intenta ir más allá de la agricultura ecológica, como hemos expuesto aquí. En su vez, comienzo a hablar de una ¨agricultura de bajo impacto¨. ¿Ahora, qué quiere decir esta frase?
MandarinsRipeningFirstGarden

Pensamos sobre todo en evitar la contaminación, pero no consideramos solamente los agroquímicos. Opinamos además de que hay que tomar en cuenta nuestra huella ecológica, lo cual nos lleva a la cuestión del transporte y la mecanización. En nuestro caso, el único transporte es la bicicleta equipada con remolque en el cual podemos cargar como máximo 40 kilos. Luego hay que piensar en la maquinaria agrícola, que en Senda Silvestre significa un motosierra, un desbrozador y un taladro, todos eléctricos con baterias que se cargan en casa, utilizando un suministrador de energía renovable. En un futuro, esperamos tener placas solares para cargarlas en el campo.

Fuera de eso, todo el labor se ha hecho con nuestros propios manos, con dos excepciones, cuando sí hemos introducido maquinaria. Probamos un servicio de triturado de leña después de efectuar una poda global en junio del año pasado. Y esta primavera un antiguo rotovator nos ha hecho algunos pasos dentro de la huerta, que nos han servido para el ensayo que se explica aquí.

No nos han gustado, la verdad, que ambas producen gases malolientes, además de ser acústicamente desagradables. Los surcos del rotovator nos han cultivado una cantidad notable de mala hierba y el triturado ha servido de refugio a los animalitos del suelo que solamente han alentado más a los javalíes durante sus paseos nocturnos por nuestra parcela. La madera triturada duró un tiempo acolchonando las raíces de los arboles hasta que los javelíes se dieron cuenta de la cantidad de lombríces y escarabajos allí y fueron a por ellos, ya poniendo en peligro además los nuevos arboles que habíamos plantado. Terminado el experimento.

Ya pués, pensando en la cuestión de fitosanitarias, hemos evitado todos. Los únicos controles de plagas han sido la tierra diatomácea (un desicante) para las hormigas que mantienen grandes redes debajo de la huerta, el bacillus thurengiensis (un patógeno de larvas) para las brassicas y trampas de botellas de plástico reútilizadas con atrayente de proteinas hidrolizadas para la mosca de la fruta. Los arboles se han abonado con estiercol de caballo y cabra de un vecino, traídos por el remolque.

Tal vez la intervención más importante que hemos hecho ha sido de dejar de quemar materia orgánica y amontonarla durante ya todo un año y medio en los caballones, encima de las raices de los cítricos. Como dice K. de Carcaixent, nuestro suelo está muy agradecido. Y un suelo agradecido, al parecer, ya pronto tiene para nutrir arboles. Y arboles bien nutridos se muestran fuertes y resistentes, que en solamente un año se encuentran mayoritariamente libres del pulgón, cochinilla y hormigas del año pasado.

¡Ya veremos las mandarinas que nos dan!

This post comes as we wait with baited breath to see how our mandarins turn out this year, to describe our particular brand of environmentalism. Our regular readers already know that we are trying to be more organic than organic . I’ve started calling what we do “low impact agriculture”, which I’d like to examine further.
MandarinsRipeningFirstGarden

Our goal is to minimize pollution of all kinds, not only agrochemicals, as in organic farming. We believe that our agro-ecological footprint is just as important, which brings us to the issue of transport and mechanization. Our only transportation is bicycles with bike carts. But additionally we have to consider agricultural machinery, which at Senda Silvestre Farm means a chainsaw, a weed-wacker and a hand drill, all of which are electric with interchangeable batteries that we charge at home, using renewable electric power. In the future, we hope to have solar panels to charge the batteries in the field. Aside from this, all farming work has been done with our own four hands, with an occasional volunteer chipping in, often arriving by bike as well.

There have been two exceptions, when we have introduced machinery. We tested a wood chipping service after the global pruning of June of last year. And this spring an ancient roto-tiller turned some rows for us that later served as this planting trial.

Truth be told, that pieces of machinery produced awful diesel fumes and a whole lot of noise pollution. The roto-tiller furrows produced an astonishing amount of tall weeds that were difficult to keep up with and only ended up providing shade for the grubs and worms which of course are desirable but have only encouraged the wild boars more during their nightly jaunts through the property. The wood mulch for a while, shading the tree roots until the wild boars realized the amount of little animals (yum, protein) and went for them, endangering the new trees we had planted. That was the end of that experiment.

With respect to agrochemicals, we have instituted a total boycott of chemical pesticides and fertilizers. The only pest controls have been the diatomaceous earth (a desiccant that works by physical contact) for the ants that maintain an enormous network under the orchard, Bacillus thurengiensis (a bacterial pathogen of caterpillars) for the brassicas and traps of recycled plastic bottles with hydrolyzed protein attractant for the fruit fly. We’ve fertilized the tress by transporting horse and goat manure in the bike cart from a neighbor’s stable.

Perhaps the most important step we’ve taken in contrast to the overwhelmingly common practice in the area has been to stop burning organic matter, using it now for a year and a half to build up ridges rich in organic matter that will later serve as vegetable beds. As K. of Carcaixent says, our soil is very grateful. And a grateful soil appears to be very nearly sufficient in itself to nourish trees. In turn, well-nourished trees are resistant to pests; there’s been a huge change in only one year. The aphids, cottony scale and ants of last year are hardly to be seen on the trees, and visitors comment on how healthy our foliage looks.

For now, having avoided the peril of the Mediterranean fruit fly, we are crossing our fingers against hard freezes, hail, and the increasingly common phenomenon of pirated harvests in our area!