Tan Dulce como la Miel

Hablando de la sostenibilidad, un tema constante de este blog, ahora entramos en una fase, que le ofrece al consumidor respectuoso del medio ambiente y consciente también del esfuerzo que ha hecho el productor, la oportunidad de mostrar su conciencia agroecológica y sociolaboral. Este año nuestros mandarinos han soportado lluvias torrenciales en noviembre y una helada en enero (marcamos -2,5 grados en nuestro campo). Las mandarinas, sin embargo, han salido bastante bien. Ahora sometidos a una semana de vientos de hasta 70 km/hr, los arboles comenzaron a mostrarse estresados. Por eso, el jueves los regamos para que los arboles no chupen el caldo de las mandarinas que quedan.

Si es el caso de que ya no tengan tantito caldo como antes, no importa, porque pasaremos a la fase que personalmente a mí me gusta más: la del zumo de mandarina. Como soy muy golosa, soy de la gente que espera con ganas el punto máximo de azucares naturales. Puede significar un poquitín menos caldo, pero como es la nuestra la variedad más jugosa, no pasa nada. Las exprimimos y disfrutamos de un zumito exquisito.

ZumoMandarina Ahora veamos porque no se suele exprimir las mandarinas en España, una cosa que no dejo de preguntar a todo el mundo. Este blogista, al zumo de mandarina lo llama el gran desconocido y concluye que, más que todo, es que son menos grandes y cuestan más esfuerzo que las naranjas. Pero en el caso de nuestras clemenvillas, que son casi tan grandes como muchas naranjas, tampoco cuesta mucho trabajo.

La madre naturaleza nos ofrece múltiples maneras de disfrutar de su bondad… Ahora en Senda Silvestre, os invitamos a nuestros clientes a conocer el zumo casi tan dulce como la miel.